Lisboa
Lisboa es
conocida como la ciudad blanca, gracias a la luminosidad única que
emana. La luz, el ambiente y el clima proporcionan maravillosos
paseos a lo largo de diversas zonas de la ciudad. Es una belleza que
se extiende más allá de los monumentos, que se vive en la calle, que
se abraza con todos los sentidos. Lisboa pertenece al género de
ciudades con encanto. Hay ciudades para el turista ocasional; hay
otras para el viajero que quiere sumergirse y empaparse de una
cultura diferente. Estas últimas son los lugares que jamás olvidas.
Sus imágenes se quedan atrapadas allí donde la memoria las puede
rescatar una y otra vez. Son ciudades a las que deseas volver e
impregnarte de aquello que te transmitieron en el primer viaje.
Portugal está situado en el extremo sudoeste de Europa e incluye los
archipiélagos de Madeira y de las Azores en el Océano Atlántico. En
el continente europeo, el territorio portugués ocupa un área de
88.889 kilómetro cuadrados. Lisboa concentra una población de
aproximadamente 600.000 personas. Sin
embargo, si tenemos en cuenta los diversos municipios de sus
inmediaciones, la Gran Lisboa o Área Metropolitana de Lisboa alcanza
los dos millones de habitantes aproximadamente.
Los barrios históricos de la ciudad se encuentran situados en su mayoría en
la zona centro, por su cultura, por su historia, por su arquitectura, por las
personas o simplemente para pasear tranquilamente, es obligatorio
descubrirlos.
Formando parte estructural de la identidad lisboeta, estos barrios
permiten a quien los visita trazar un verdadero mapa personal. Las
posibilidades son inmensas.

El Bairro
Alto es uno de los barrios más paradigmáticos y atrayentes para
vivir la ciudad. Es muy típico y popular, posee inmensos
rasgos de modernidad, con comercios de ropa y de diseño, con
restaurantes y
muchos bares. Podemos encontrar un ambiente ecléctico y multicultural,
merece la pena pasear por el barrio,
descubrir todas sus calles, las callejuelas y los callejones sin
salida.
Podemos
continuar nuestro paseo
bajando por el Chiado, donde encontramos un ambiente
más sofisticado. Esta zona de la ciudad es el punto de encuentro de jóvenes, artistas e
intelectuales, el Chiado es la zona de los cafés emblemáticos, como
"A Brasileira", de las escuelas de arte, de los teatros y de la
historia viva. Pero más allá de la belleza del lugar, son las
personas las que lo conforman, con su actividad y actitud positiva.
La zona
del Carmo, se encuentra al lado del Chiado, tiene algunos puntos fascinantes de la
historia de la ciudad, como el Convento y la Iglesia do Carmo, que
mantiene su elegancia e imponencia. Allí podemos visitar las ruinas,
pero también el Museo Arqueológico do Carmo, que incluye un conjunto
de piezas prehistóricas, romanas, medievales, manuelinas,
renacentistas y barrocas.
El Largo do Carmo es también un lugar emblemático de la historia
portuguesa reciente, al haber sido escenario privilegiado de la
revolución de los claveles, el 25 de abril de 1974. La unión entre
el Carmo y la Baixa se realiza a través de otro monumento
fundamental de la ciudad, el irresistible Elevador de Santa Justa
(ascensor). Se ha de aprovechar la ocasión y subir en
este ascensor centenario el único ascensor vertical que presta
servicio público y que fue concebido por un discípulo de Gustave Eiffel, por lo que posee un
estilo arquitectónico peculiar. Una vez llegamos arriba podemos
admirar una bellísima vista sobre la Baixa Pombalina.
Ya en la Baixa, centro comercial de la ciudad por tradición,
encontramos una gran concentración de comercios y un lugar
único para pasear.
Una acogida personalizada hace que las compras sean todavía más
placenteras. La rua Augusta es la arteria principal de la Baixa
Pombalina, uniendo Terreiro do Paço, abierto al río y símbolo de
poder, con la bellísima Plaza del Rossio.
Descubra, más arriba del Rossio, la Avenida da Liberdade. Un paseo
por la que ya fue, en pleno siglo XIX, el "Paseo Público" de la
ciudad y donde las élites se reunían para caminar
despreocupadamente. Hoy, en la Avenida se encuentran los comercios
de grandes marcas, donde se realizan las compras más cosmopolitas y
más internacionales de la ciudad.
El tranvía es uno de los transportes más famosos y típicos de
Lisboa. Viajar en él es entrar en un imaginario pasado, pero también
en el presente. Puede ir hasta Alfama en tranvía, pero un paseo a
pie por la cuesta también es bastante atrayente. Subiendo desde la
Baixa, encontrará calles típicas, callejuelas y miradores
extraordinarios.
Empezamos a subir
y nos encontramos con el más popular de los santos
portugueses, San Antonio, en una pequeña estatua restaurada, en una
iglesia con su nombre y en el Museo Antoniano. Este santo popular
inspira la apología al amor. Después, encontramos la Sé Catedral
(siglo XIII), un verdadero monumento, cuya imponencia y austeridad
nos hacen parar y entrar para ser sorprendidos. Seguimos subiendo, sin miedo a cansarnos pues los descubrimientos
nos mantienen bien despiertos y deseosos de ver más, encontramos
los miradores de Santa Lucía y de Portas do Sol. Como final del
recorrido llegamos al Castillo de San Jorge, lugar donde comenzó la historia
de la ciudad. Este es uno de los monumentos más visitados de la
ciudad, no sólo por su importancia histórica y cultural, sino
también por la magnífica vista que ofrece sobre Lisboa. Encontramos
parejas de enamorados, niños y jóvenes, personas mayores, familias
enteras y turistas, en un ambiente familiar que atraviesa siglos y
siglos de historia. Si nos dirigimos hacia la
calle Costa do Castelo encontramos otros miradores con ambientes
especiales, especialmente el del Chapito, un espacio único. Escuela
de Artes Circenses, bares, cafés, terrazas y restaurantes, conjugados
para crear un ambiente excepcional, diversificado, bello y amplio
Mirando
hacia el pasado, podemos ver que la ciudad se creó partiendo del Castillo,
pero la historia se encuentra en toda la ciudad.
Con mil años de historia, Lisboa está repleta de monumentos de gran
importancia, que traducen algunos de los momentos más fundamentales
de la historia de Portugal. Capital del Imperio, Lisboa tuvo su
máximo exponente de riqueza en la época de los Descubrimientos,
asegurándose un patrimonio único de extraordinaria belleza.
Como uno de los emblemas de la ciudad tenemos el Monasterio de los
Jerónimos, mandado construir en 1501 por iniciativa del rey Don
Manuel I y que se termino de construir cien años más tarde. Creado en la
grandiosa Plaza del Imperio, el monumento integra elementos
arquitectónicos y decorativos del gótico tardío y del renacimiento,
constituyéndose como uno de los más bellos y grandiosos monumentos
de la capital.
A estos elementos arquitectónicos se unieron motivos regios,
religiosos, naturalistas y náuticos, fundándose un edificio
considerado la joya del estilo manuelino, exclusivamente portugués.
La excelencia arquitectónica es evidente, y ha sido reconocido como
Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
La Iglesia de Santa María de Belém, es un
magnífico templo de tres naves sostenidas por elegantes pilares que
se articulan con una bóveda ojival, bella y única. La luminosidad,
proporcionada por los rayos de sol que pasan a través de las
vidrieras, es extraordinaria, teniendo un carácter casi irreal. Las
tumbas de Vasco de Gama y del poeta épico Luís de Camoes se
encuentran ahí. El visitante se siente simplemente superado por la
belleza y grandeza asociadas a la historia, a la fe, pero también
por el conocimiento y determinación que movió a la cultura
portuguesa.
También en
Belém, junto al río, encontrará otro maravilloso monumento del
manuelino, clasificado igualmente como Patrimonio Mundial por la
UNESCO, la Torre de Belém. Constituida por una torre cuadrangular con baluarte poligonal
orientada hacia el eje del río Tajo. Con fachadas de clara evidencia árabe y veneciana
en los balcones y barandillas, contrastando con el interior,
bastante más austero en su decoración. Los extensos jardines o
la zona del río son un lugar idóneo para pasear y relajarse.
Lisboa es
una ciudad animada, son una constante los eventos culturales, fiestas, ferias y
festivales. La noche lisboeta encuentra
en el
Bairro Alto una gran oferta y demanda de ocio, en el que abundan los
bares y en el que todas las noches especialmente los viernes y los
sábados sus estrechas calles se llenan de gente con ganas de
divertirse, desde los más jóvenes, de todos los estilos, hasta lo
más mayores que buscan un bar tranquilo con buena música.
También en la zona
ribereña encontramos muy buenos restaurantes y es una zona en la que
predomina la animación nocturna, situándose en
ella algunos puntos fundamentales para descubrir la noche lisboeta.
La gastronomía de Lisboa es, en todos los sentidos, original y bien
sabrosa. El "bife" (filete) es uno de los platos más codiciados,
siendo el bife al café el más típico de Lisboa. En cualquier
restaurante encontrará, por lo menos, un plato de bacalao, habiendo
incluso lugares exclusivamente especializados en recetas de este
pescado tan apreciado.
Los
pasteles de Belém son, de hecho, una verdadera preciosidad
culinaria. Estos deliciosos dulces son considerados los más
auténticos y sabrosos pasteles de crema de Portugal. Con una
tradición centenaria, la "fábrica" atrae a cientos de visitantes. Y
no es de extrañar, ya que la receta secreta de estos dulces de Belém
es una delicia inolvidable.
No podemos
dejar pasar por alto los siguientes puntos para tener más
conocimiento a la hora de viajar a Lisboa:
- El idioma,
el portugués proviene del latín y es el tercer idioma europeo más
hablado en el mundo. Es la lengua materna de doscientos millones de
personas en el mundo.
-
En la cultura portuguesa
la religión desempeña un papel importante.
Aunque predomina el catolicismo, las demás religiones pueden ser
profesadas y practicadas libremente.
- Debido a
la influencia del Océano Atlántico el clima es agradable durante
todo el año. Temperaturas moderadas durante el verano y más bajas en
otoño e invierno, aunque es una característica casi constante el
cielo siempre despejado.
- El
Aeropuerto Internacional se encuentra a 7 kilómetros del centro de
la ciudad y ofrece vuelos diarios a las principales ciudades
europeas.
Lugares de
interés que no se deben dejar de visitar:
Parque
de las Naciones: La inmensa área donde se realizó la
Exposición Mundial de 1998 fue concebida como un espacio de
esparcimiento público, las infraestructuras se han destinado a actividades lúdicas, comerciales
y de naturaleza cultural.
El horario
de funcionamiento es desde las 10 a las 18 horas, todos los días del
año. Situado en la zona oriental de la ciudad cuenta con
servicio de tren, metro y autobuses. Podemos dar un asombroso
paseo por el aire en el teleférico, recorriendo el Río Tajo.
Jardín Zoológico de Lisboa: Situado en el centro de la ciudad de Lisboa
desde hace más de 120 años, pretende aliar la educación a la
diversión de un día bien pasado, observando los cerca de 2000
animales de cerca de 400 distintas especies. El Jardín Zoológico de
Lisboa tiene como objetivo la conservación, preservación y
reproducción de especies en vías de extinción.
El horario
es de las 10 a las 20 horas en verano y de 10 a 18 horas en
invierno. Podemos llegar en metro, en tren o en autobús.
Bairro Alto Cais do
Sodré: En el Elevador
da Gloria está el jardín y mirador de San Pedro de Alcántara
y, subiendo por la calle de Don Pedro V se llega
al Jardín del Príncipe Real, bajo el cual se encuentra el
depósito de agua de la Patriarcal, de 1864, que se puede visitar de
lunes a sábado.
Monasterio
de los Jerónimos:
La entrada
del Monasterio, conocida como la Portada del Mediodía es de puro
estilo manuelino con reminiscencias del plateresco español.
Fue construido por el Rey Manuel I para celebrar el Descubrimiento
de la ruta maritima de Vasco de Gama. El horario
para visitar la capilla va desde las 10 a las 17 horas, cerrando los lunes.
Recomendaciones de
ViajeManiacos.COM
- Lisboa
es una ciudad que cuenta con buenas comunicaciones por carretera. Se
puede viajar en coche y es cómodo moverse por la ciudad.
- Es muy interesante visitar
el Mercadillo Feira da Ladra (mercado de la ladrona), llamado así
porque antiguamente era el lugar donde se comerciaba con objetos
robados y se movía el mercado negro.
- Si queremos realizar
compras hemos de ir a la principal zona comercial, la Baixa y el
Chiado, que es donde se encuentran las principales tiendas de la
ciudad.
- En otoño e
invierno es muy típico pasear por las calles de la ciudad degustando
unas típicas castañas asadas.
- Portugal
pertenece a la Unión Europea, por lo que la moneda de uso es el
Euro.
- Todas las tomas
eléctricas están en conformidad con los modelos europeos, con un
voltaje de 220 V a una frecuencia de 50 Hz.
Buen Viaje y
aprovecha para conocer una de las ciudades más económicas de Europa.
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