Viena
Es la capital de la
República de Austria, así como uno de sus estados federales. Tiene
una población aproximada de 1,5 millones de habitantes en una
extensión de 415 Km. Viena se levanta sobre una antigua plaza
romana. El Danubio o Donau, fluye por el este de la ciudad y el
canal cruza el centro de la ciudad. El área metropolitana se halla
dividida en 23 distritos, correspondiendo al centro los comprendidos
entre el 1 y el 9. Está circundada por dos anillos, la Ringstrasse,
en el interior, y el Gurtel en el exterior. Este último conecta con
las carreteras que llevan hasta las ciudades austriacas y europeas
más importantes.
El corazón de Viena es el
Innerstadt, el área situada dentro de las murallas de la
ciudad hasta su demolición a mediados del siglo XIX. Aquí es donde
se encuentran las atracciones más populares de Viena junto con
calles peatonales flanqueadas por incontables tiendas, cafeterías,
bares y restaurantes. El punto central de la ciudad es el Graben,
una amplia plaza repleta de tiendas y terrazas de cafeterías con
grandes sombrillas.
Es una ciudad para
sibaritas, es por lo que se conoce a la metrópoli del Danubio. A
esto hay que añadir un gran sentido del placer y un estilo de vida,
sin olvidarnos de la pasión por las compras. Y es que en Viena
existen tiendas tradicionales y de diseño puerta con puerta, con
negocios con una larga historia y en los cuales hacia sus pedidos el
mismo Emperador. Cafés acogedores y locales de moda invitan a entrar
y descansar después de las compras.
Diferencia Horaria: Viena
tiene dos horas de adelanto sobre la de Greenwich en verano y una en
invierno. La moneda nacional es el “chelìn austríaco”, que se divide
en 100 groschen. Se suele utilizar la abreviatura ATS o Sch.
La ciudad en sí es un
gran conjunto monumental, pero hay algunas visitas que no te puedes
perder. La Ópera de Viena (Staatsoper) encabeza la lista; si
tienes ocasión no dejes de asistir a una representación, ni de hacer
una visita guiada por su interior.
Un recorrido por la
Ringstrasse, el gran bulevar que circunda el casco histórico de
Viena, es otro punto obligado de tu visita a la capital.
El Palacio de
Schönbrunn, situado en el parque del mismo nombre, es
imprescindible para el amante de la arquitectura barroca. La
grandiosidad de su fachada y la majestuosidad de su interior dejan
atónitos a todos sus visitantes, aunque para muchos, lo mejor del
conjunto son los jardines.
El Palacio Belvedere,
hoy casa de la Galería de Austria, es otra de las joyas del Barroco
que podrás encontrar en Viena. Un interesante programa de
exposiciones temporales acompaña el incomparable marco
arquitectónico.
El Museo de Bellas Artes (Kunsthistorisches Museum) de Viena
es uno de los mejores de Europa y alberga una de las mejores
colecciones de Rubens y Brueghel. Para los amantes del
psicoanálisis, el Museo Sigmund Freud es una visita obligada;
en lo que fuera su apartamento, se conservan sus muebles y
posesiones, cartas, documentos y fotografías.
El Quartier Museum te ofrece una de las selecciones de arte
más interesante de la ciudad. Este barrio de museos cuenta con la
colección del Mumok todo un recorrido por el arte de postguerra, los
fondos del Leopold la mejor colección de Schiele en pintura y obra
gráfica, la Kunsthaus con interesantes exposiciones temporales de
arte de vanguardia y el Quartier 21, un espacio para la
experimentación y la fusión entre centro comercial, espacio
expositivo y área de ocio.
Para curiosos y
fetichistas patológicos, la ciudad está plagada de casas de
filósofos, escritores, músicos... merece la pena, cogerse un plano y
recorrer la ciudad buscando sus puertas de entrada: Mahler,
Bernhard, Wittgenstein, Strauss, Klimt, Schönberg, Berg, Mozart...
La Escuela Española de
Equitación es otra de las visitas imprescindibles. Ver cómo
danzan los caballos perfectamente coordinados al son de la música
clásica es un auténtico espectáculo.
Lo Mejor De Viena son
“Los Cafés”.
Durante siglos, los cafés
han sido parte esencial de la vida vienesa. Un café es algo más que
un lugar al que se va a beber. Es un centro de reunión, un sitio
donde tomar un aperitivo o un almuerzo ligero y un refugio para
darse un respiro de la vida de la ciudad. Cada café posee su propia
clientela y ofrece un ambiente singular. En la mayoría también se
sirven bebidas alcohólicas. En la mayoría se pueden tomar, a
cualquier hora del día, “tentempiés”, almuerzos sencillos y, a
veces, alguna especialidad, generalmente de pastelería, que se sirve
en horas concretas. En Hawelka preparan a última hora de la noche
unos bollos calientes rellenos de mermelada llamados (buchteln).
A destacar en especial el
“Café Landtmann” donde Sigmund Freud solía acudir. Ahora lo
frecuentan aficionados al teatro y actores del cercano Burgtheater,
así como periodistas y políticos.
Si lo que buscas es tomar
sólo un café, en ese caso es mejor buscar un bar donde se puede
pedir un café en la barra, pues costará bastante menos de la mitad
que en un Café.
Donde comer.
Los establecimientos
culinarios han sido siempre el pequeño bar restaurante o beisl, en
el que se ha combinado algo del ambiente especial del café vienés.
Los beisl son algo así como la fonda típica de Viena, y en todas
ellas se sirve comida casera de muy buena calidad.
Obviamente que en una
metrópoli con diferentes etnias es muy natural que se haya ido
desarrollando, ya desde hace algún tiempo, una gastronomía de
especialidades. También creció la demanda de gastronomía de primera
clase para los paladares exigentes.
Pero el desarrollo de la
oferta gastronómica de Viena ha estado muy marcado por un tipo de
establecimiento típicamente vienés: el heurigen. Originariamente
eran tabernas donde se despachaba el vino de la casa y se bebía
acompañando la merienda que cada cual llevaba de su casa.
En la actualidad, los
heurigen han desarrollado una oferta culinaria propia en forma de
buffet, frío o caliente, que va desde los embutidos hasta los asados
de carne y demás tentempiés.
Son innumerables los
ambientes de este tipo, de gran aceptación tanto para los habitantes
de la ciudad como para los extranjeros.
Una de las zonas más
buscadas es Karntnerstrasse, donde todo es más caro. Precios más
accesibles se encuentran en el cruce de Universitatstrasse y
Wahringerstrasse.
De todas maneras no es
difícil hallar cafés y restaurantes accesibles a presupuestos
razonables. La gastronomía en Viena permanece siempre joven y en el
menú de los restaurantes aparecen especialidades en las que
intervienen elementos húngaros, croatas, serbios e italianos.
Transporte.
Viena tiene un buen
sistema de transporte con autobuses, tranvías, trenes subterráneos y
municipales que funcionan de 5.30 de la mañana aproximadamente a la
medianoche. Los mapas de transporte público están disponibles en las
taquillas de las estaciones principales del metro. Si vas a usar el
transporte público con regularidad, puedes comprar un billete
semestral. Si eres mayor de 26 años, o tiene la intención de
quedarte menos de cuatro meses en Viena, puedes comprar un pase
mensual (" Monatskarte ") para viajes ilimitados.
Autobús: Hay 22 líneas de
autobuses que salen cada 30 minutos entre la medianoche y 5.00 de la
mañana. Puedes comprarlos en las taquillas o en la máquina dentro
del autobús.
Tren: Los estudiantes, que
tienen menos de 27años, consiguen un pase de reducción
("Vorteilskarte") (válido durante 12 mes) con su carnet de
identidad, el de estudiante y una foto. Es prácticamente igual que
en España. Las ventajas son de un descuento del 45 % de los billetes
para los trenes dentro de Austria y alguna reducción en billetes
para los trenes en el extranjero.
Metro: El Metro de Viena es un
sistema de
metro que consiste en
cinco líneas que funcionan, sobre todo, de manera subterránea, a
excepción de la sección central de la línea U6, que funciona sobre
el viaducto de la vieja Viena Stadtbahn.
Del aeropuerto puedes ir
al centro de la ciudad cogiendo el autobús. Hay otro autobús que va
a las estaciones de tren de "Südbahnhof" y luego a "Westbahnhof".
Los viajes duran aproximadamente 20 minutos al "Südbahnhof" y 35
minutos al "Westbahnhof"
El Aeropuerto De
Schwechat es el aeropuerto internacional de Viena. Queda a 19 km.
del centro de la capital, a unos 20 o 25 minutos de autobús de la
terminal de la ciudad, situada en el edificio del hotel Hilton;
también se llega fácilmente en tren. El aeropuerto cuenta con un
supermercado, que abre toda la semana de 7,30 a 23,30, días festivos
incluidos.
Recomendaciones de
ViajeManiacos.COM
- El mejor modo de
recorrer Viena es a pie, aunque a partir de noviembre hay mucha
nieve, hielo y gravilla en las carreteras.
- Las tiendas abren de
lunes a viernes de 8.00 - 18.00 horas. Los sábados se cierra todo
sobre la una del mediodía, a excepción de los primeros sábados de
mes en que se suele tener abierto hasta las 17.00 horas. Como en
casi todos lados los comercios suelen permanecer cerrados los
domingos y festivos.
- En Viena existen 330
aseos públicos, que abren desde las 9 de la mañana hasta las 7 de la
tarde. Se necesitan monedas de 1 o 5 chelines para poder hacer uso
de ellos y suelen estar bastante limpios.
- El voltaje es de 220
voltios.
- Muy importante:
Los extranjeros no residentes pueden solicitar la devolución de
hasta el 13% del precio de la compra, siempre que se halla pagado el
20% de IVA, cuando el importe ascienda a más de 1000 chelines. Al
adquirir los artículos hay que solicitar un impreso, que tienen que
sellar en la Aduana, para poder reclamar la cantidad. Hay que
llevar los objetos a mano, pues a veces deciden inspeccionarlos. En
los aeropuertos, aduanas y estaciones de ferrocarril existen
oficinas para la devolución inmediata del impuesto.
- Son pocos los lugares
que hay que evitar en Viena, pero uno de ellos es la estación del
Metro “Karlsplatz, donde se dice que se trafica con droga. En todas
las estaciones del Metro existen puestos de ayuda para casos de
emergencia, desde donde se puede avisar al jefe de estación o parar
los trenes.
- Hay que tener cuidado
en el Prater por las noches, porque hay carteristas y suelen
montarse peleas.
- A tener en cuenta que
algunos museos cierran los lunes.
- Existen garrapatas en
Loba, El Lainzer Tiergarten y en los bosques de Viena, por lo que en
estos lugares conviene llevar sombrero y manga larga. En caso de ser
mordidos por una garrapata, ésta no se debe quitar, sino ir
inmediatamente al centro sanitario más cercano y comentarlo por que
puede producir la enfermedad llamada Encefalitis.
- En los bancos es donde
mejor se cambia el dinero. Es mejor cambiar bastante dinero de una
vez porque se suele cargar una cantidad elevada en concepto de comisión. La
mayoría de los bancos abren de 8.00 a 12.30 y de 13.30 a 15.00
(17.30 los jueves). Las oficinas de cambio de las estaciones y
aeropuertos abren más tiempo del habitual.
- Se puede pagar con las
principales tarjetas de crédito, como Visa, Mastercard, American
Express y Diners Club., pero su uso no es tan corriente como en
otros países, por lo que conviene llevar dinero en efectivo.
- Para efectuar llamadas
al extranjero conviene utilizar las cabinas de las oficinas de
correos ya que, como se paga en el mostrador, no es necesario estar
pendientes de las monedas.
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